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No humanizar a los caballos

Muchas veces se tiende a humanizar a los caballos y des de mi punto de vista es un grave error. Es importante diferenciar entre domesticar, domar, y pretender humanizar un animal. Una cosa es que queramos a los caballos, que seamos más sensibles a su manejo en general o que utilicemos técnicas como las de la racionalización o doma natural que son técnicas muy a tener en cuenta, y otra cosa muy distinta es que los queramos tratar como si fueran un juguete, una mascota o incluso nuestro hijo. No podemos olvidar su condición de animal y por ello hay que tratarlos con respeto y no manejarlos a nuestro antojo sin pensar en su bienestar.cavall nadador

No podemos consentir sus caprichos o malas actitudes  que empiezan cómo si fueran un juego de niños cuando son potros y acaban por convertirse en un comportamiento que cada vez se hace más difícil de corregir llegando a resabiar al caballo y que tenga comportamientos que puedan llegar a ser peligrosos para nuestra integridad física.

Para que nuestro caballo tenga un equilibrio en su salud mental hay que intentar tratarlo en la medida de lo posible bajos los criterios por los que se rigen en su medio natural, utilizando su propio lenguaje equino y no olvidando los parámetros que se establecen en la jerarquía de su especie. El caballo no estará equilibrado mentalmente si no tiene un líder a quien respetar. No olvidemos que en su hábitat natural tienen una yegua, vieja normalmente, que es la que les guía junto con el resto de la manada. Cada integrante de la misma sabe en qué posición jerárquica se encuentra y no duda en recordárselo al resto si alguno de ellos intenta sobrepasarse.

El caballo es un animal que en su hábitat natural viviría a la intemperie, su cuerpo está diseñado y preparado entre otras cosas, para aguantar las inclemencias del tiempo. Sin embargo el ser humano se encarga de que realmente se le haga más difícil el sobrevivir a su lado. No sólo por encerrarlo en un box en algunos casos las 24 horas del día, sino también por cambiar sus hábitos de alimentación, esquilarlo para que se muera de frio en invierno, cortarle los pelos de los belfos para que no pueda investigar lo que va a comer, cortarle las crines y cola para que en verano no se pueda quitar las moscas etc. y así seguiríamos con una larga lista de inconvenientes para la vida de nuestro caballo. Pero no contentos con esto, algunos creen que incluso su caballo está mejor cuidado con los productos de limpieza que utiliza, puesto que son humanos e incluso a veces más caros y por tanto mejores para el cuidado de su caballo. Privando con tanto baño y producto, los aceites naturales que produce su epidermis para mantener la elasticidad y protección necesarias contra las inclemencias del tiempo.

Sin título

esquilado

Debemos recordar que tratamos con animales de verdad, que muerden, dan coces, se botan, se ponen de manos y que tienen unas necesidades físicas y psíquicas siempre dentro de su condición de animal. A nivel psíquico el caballo es un animal gregario, herbívoro y con una jerarquía muy estructurada que se basa principalmente en establecer su liderazgo. Es decir “mandar” o “ser mandado”. Por tanto en nuestra relación con él, o lideramos o nos liderará él.

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